viernes, 1 de noviembre de 2019

Camino del Mictlán




Camino del Mictlán
Texto de sala de la exposición


Una canción popular mexicana sugiere que el lugar a dónde van los muertos es desconocido. ¿A dónde irán los muertos? ¿quién sabe a dónde irán? Para nuestros antepasados, de varias de las culturas de estas tierras, se sabe que los muertos se van al Mictlán y allí habitan después de expirar.
En estas fechas se recuerda a los muertos. Se celebra para ellos y con ellos, que viajan del Mictlán a encontrarse con sus seres queridos que nostálgicos los recibimos. Comemos y bebemos con ellos. Se muelen los chiles y una variedad de ingredientes para preparar el mole y los tamales. Se tuesta y muele el cacao con otros ingredientes para el aromático chocolate y beberlo acompañado con pan de yema -pan de muerto-. Por supuesto, con nuestros muertos. En las casas se colocan ofrendas para el deleite de los muertos y de los vivos.
Estas fiestas han dado lugar a expresiones del más variado tipo en las artes plásticas. Esta pequeña muestra, de la autoría de un grupo de artistas oaxaqueños, también se une a la celebración. Hay variedad de formas y colorido. Es una muestra de paletas y de trazos con las que los autores interpretan la muerte y las secuencias de sucesos previos: la vida.

Eleonaí Rivera
 
Los autores tienen diferente formación académica. Y su rango de edades va desde la adolescencia a la plenitud. Hay ímpetu por mostrar imágenes que se forman en los pensamientos diversos. Lo plasmado en los lienzos es lo que hasta ahora ha sido posible para la mayoría, ya que el camino del arte es tan prolongado como la vida misma. Y una forma de la vida es conmemorar a los muertos. Ya que algún día vamos a morir, cada uno cuando le toque. Morir como el Sol en los montes o morir de plano y no volver.